Tengo la sensación de que podíamos haber sido odiosamente felices, ,juntos.

-Abre la maldita puerta

-Vete por favor

-No me da la gana. Maldita sea abre la puerta. ¿Sabes qué? Que me da igual, que pienso quedarme aquí, aunque me quede helado; ¿Y sabes qué más? ¡Que te quiero! Y sé que he tardado mucho tiempo en darme cuenta , pero ahora .. Ahora no puedo dejarte. Necesito, necesito tenerte conmigo, que hagas todas tus tonterías y que sonrías cuando estoy a escasos milímetros de tus labios. Es eso, eso es lo que más me gusta de ti. Va a ver miles de puertas como estas que nos separen, que intenten joder lo nuestro; pero no me importa.

No echamos de menos a las personas que amamos, lo que echamos de menos es la parte de nosotros que se llevan con ellos.

Porque dentro quema algo que no se puede decir. Que no se consigue decir. Cuando quien tienes delante, en lugar de darte la respuesta que querrías, dice otra cosa. Dice más, dice demasiado. Ese demasiado que es nada, que no sirve para nada. Y que hace el doble de daño. Y el único deseo es devolver ese dolor. Hacer daño.

¡ FELICIDADES !

HAS GANADO…

Perdiendo el control

No sé si es el mundo que esta del revés o soy yo que estoy cabeza abajo.