¿Recuerdas como querías ser cuando eras pequeño?

·¿Merece la pena hacer lo que se supone que debes más veces de lo que realmente quieres?
He sido una cobarde disfrazada de valiente, siempre pendiente del que dirá la gente, escondo mis miedos para parecer fuerte. Pero ya no más, es hora de ser consecuente. Quizás la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites, ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse del ruido.

Tropiezas con la realidad, corres tras un sueño...


Yo suelo sentirme como un bicho raro, no soy capaz de pasar de una cosa a otra así, sin más. La mayoría de personas, cuando tienen una aventura o una relación larga y rompen, la olvidan. Pasan a otra cosa y olvidan como si nada hubiera pasado. Yo jamás he olvidado a alguien con quien he compartido algo, porque cada persona tiene sus cualidades propias. No se puede reemplazar a nadie, lo que se pierde se pierde.Necesito los pequeños detalles, son el reflejo de cada uno de nosotros. Es lo que echo de menos constantemente. Por eso no se puede reemplazar a nadie, porque todos estamos hechos de pequeños y preciosos detalles.Cada vez que he acabado una relación me afecta muchísimo, jamás me recupero del todo. Por eso pongo mucho cuidado en las relaciones, porque me duelen demasiado. ¡Aunque sea un rollo de una noche! No suelo tenerlos porque echaría de menos las cualidades propias de esa persona...





¿Sabes que hago cuando me siento tan poco original? ¡Blablablablablaaa! Hago algo que nadie haya echo antes así me vuelvo a sentir distinta aunque sea por un segundo. venga, ¡pruébalo!

El cielo esta cansado ya de ver la lluvia caer.

Siempre supe que es mejor cuando hay que hablar de dos empezar por uno mismo.
Ya sabrás la situación aquí todo esta peor pero por lo menos aun respiro.
Conmigo nada es fácil
Ya debes saber
Me conoces bien
Y sin ti todo es tan aburrido
El cielo esta cansado ya de ver
La lluvia caer
Y cada ida que pasa es uno mas
Parecido a ayer.
No tienes que decirlo
No vas a volver
Te conozco bien..

Ya buscare que hacer contigo...

Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo


Quizá el mundo iría mejor si contásemos nuestros sueños eróticos a los que han sido protagonistas de ellos.


Decía que los puntos finales facilitan la vida a la gente. Los puntos aparte y suspensivos incrementan la inteligencia.


Ese amor no deseado, ese deseo no correspondido, es un gran regalo que te hacen.

No se puede confiar en los que no dicen “lo siento” o “perdón”.


El amor y el sexo son tan extraños que, seguramente, los extraños tienen la clave de lo que se debe hacer.


Siempre acabamos apreciando lo que perdemos.


Recuerdo que mucha gente pensó que todos los que dejasen de dormir venderían su cama. No pasó; la cama aún tenía muchas funciones en la vida de esa gente: amar, tener sexo, descansar con los ojos abiertos, tumbarse, vivir… Se vendieron más camas que nunca.


Ella siempre me hablaba de los grosores del silencio, que eran evidentes en los teatros.

Me los mostró muchas veces en directo desde la última butaca de numerosos teatros.

Había silencios de dos centímetros que equivalían a atención sin pasión.

Otros más gruesos; silencios que rondaban los cuarenta centímetros, que son los que perforan al intérprete y hacen que sienta la magia del teatro en toda su plenitud.

Y finalmente los de noventa y nueve centímetros. Ésos son tan esplendorosos como una triple risa al unísono de todos los espectadores. Resuena, se escucha, se vive y se siente. Es la pérdida de conciencia total del espectador, justo cuando olvida cualquier problema personal y su cerebro deja de emitir el sonido de la preocupación; eso es lo que hace que el silencio sea supremo. Dejar de pensar lo silencia todo.


Nunca se sabe qué encontrará uno tras una puerta. Quizá en eso consiste la vida: en girar pomos.


La gente olvida que debe pedir caricias y besos. No pienses nunca que ése es el coto de tu pareja del momento. Ojalá entendieras que hay que despenalizar acciones que se relacionan con el sexo.

Una caricia, un beso, solicitar el calor de una mano en el ombligo no deben ir acompañados con el sentimiento de que eso provocará o derivará en sexo.

Un abrazo no debe ser de diez segundos, ni de treinta, puede durar ocho minutos si es necesario. Acariciar un cuerpo no debe suponer siempre sexo. Debes apreciar la caricia como parte de tu vida. Despenalizarla de tu vida.

Al igual que ríes del chiste de alguien y aceptas que sus palabras generan en ti un sentimiento de felicidad, tampoco debes temer decirle alguien que su piel, sus ojos, su boca te generan otro sentimiento. Hay que despenalizar acciones del sexo, llevarlas a la vida real, a la cotidianidad, y jamás enlazarlos con el sexo sino con el vivir.


Albert Espinosa

Empezamos bien el año..


Todo el mundo tiene un día en que mandaría a tomar por el culo todo.Siempre hay alguien que hace que la ultima gota llene el baso hasta rebosar. El magnífico día en que estallas cansada de todas las gilipolleces que has tenido que aguantar.Porque por desgracia gilipollas los hay en todas partes de todas las formas y colores posibles a elegir.



Las gilipolleces abundan cuando me asomo por mi ventana..